Si hay una entrada de nuestro blog que voy a escribir con mucha pasión es esta. En PioMu, nuestra prioridad es la salud y seguridad de nuestros niños. Por tal razón, asistí con entusiasmo por segundo año consecutivo a la charla de seguridad de juguetes ofrecida en la feria de la semana pasada.
La charla comenzó con la directora de la Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor (CPSC, por sus siglas en inglés). La Sra. Inez Tenebaum aseguró que los juguetes vendidos en los Estados Unidos en la actualidad son más seguros que nunca. Es cierto. Nunca antes se había visto tanto interés en el tema de seguridad por parte de diferentes miembros de la industria de juguetes, de parte del gobierno, de los consumidores, y de activistas. Por primera vez se introducen leyes a nivel federal bien específicas que exigen a los diferentes miembros de la industria eliminar o minimizar la presencia de tóxicos como el plomo y los ftalatos.
Hasta ahí todo iba bien. Sin embargo, la charla luego tomó un giro, que al menos para mi fue uno inesperado. La charla se enfocó en la legislación a nivel federal y estatal sobre los tóxicos en los juguetes y otros accesorios de niños.
El panel comenzó con Andy Hackman, Director de Asuntos Gubernamentales Estatales de la Asociación de la Industria de Juguetes (TIA, por sus siglas en inglés). Comentó que actualmente gran parte de la legislación de la nación se está enfocando en la industria de juguetes, incluyendo los más recientes metales que han causado controversia como lo es el cadmio. Hay sobre 290 propuestas en más de 40 estados que pudiesen tener un impacto en la venta de juguetes en los Estados Unidos. Es año de elecciones y, según ellos, muchos legisladores van a impulsar medidas sólo por el hecho de agradar a los votantes.
El creciente número de activistas y organizaciones sin fines de lucro que abogan por legislación y se dedican a concienciar y apoderar a los consumidores, son vistas con malos ojos por la TIA. Para ellos, organizaciones como HealthyToys.org son el enemigo. Incluso, se refirió a los 8 estados más comprometidos con la causa, como "los campos de batalla" para la Asociación. ¿Campos de batalla? ¿En serio?
Su deber es velar que no se apruebe legislación que afecte la industria de juguetes. Su prioridad es que no aumenten los costos relacionados a probar los juguetes y a reemplazar o reformular los materiales usados, entre otras cosas. Insistió, que el tema de la seguridad en los juguetes es uno emocional, y no basado en ciencia. De nuevo, ¿en serio? El número de estudios a nivel mundial que demuestra el daño causado por la mayoría de los químicos que están en debate es impresionante. La data es contundente, pero parece que el Sr. Hackman necesita más pruebas que Santo Tomás.
Además, como diría el reconocido Dr. Harvey Karp: "contrario a tú y yo, los químicos nunca deberían considerarse inocentes; por el contrario, deberíamos considerarlos culpables hasta poder probar que son inocentes. Debemos demandar a la industria que pruebe una sustancia como segura antes de permitir que se venda a millones de personas." Me encanta este pensamiento.
Luego siguió hablando Peter Sandel, Director de Asuntos Gubernamentales de la TIA. Mientras hablaba del BPA y las regulaciones que se han aprobado, dijo que somos afortunados que la prohibición sólo se enfoca en contenedores de bebida y comida, y no en juguetes. Ellos seguirán abogando para que se mantenga así, sin incluir los juguetes. Nuevamente, ¿en serio? ¿Somos afortunados de qué? ¿De qué nuestros juguetes seguirán contendiendo un material que se ha comprobado causa cambios en el sistema endocrino, entre otras cosas?
Otro de los panelistas, el Sr. Locker, indicó que hay una discrepancia entre la legislación que se quiere aprobar y la situación económica de la industria. Cualquier legislación que afecte la industria puede tener un gran efecto en la sobreviviencia de ésta. Yo puedo entender que la TIA debe velar por los intereses de los manufactureros, de los suplidores, de los distribuidores, de los detallistas, etc. Al fin, vela por la estabilidad de la industria de juguetes.
Que difícil se hace poder distinguir quién te dice la verdad y quién te engaña, pero en esta charla pude ver al al lobo tal y como es, sin su disfraz de oveja. Pude ver las verdaderas prioridades e intenciones de la Asociación. Por un lado tratan de convencernos que la seguridad de los juguetes es la prioridad de esta organización, mientras en esta charla revelaron sus verdaderas prioridades.
Sentí que estaba en el lado equivocado. Siendo PioMu un minorista en la industria, debía de estar del lado de la TIA que está velando por mis intereses económicos. Pero, realmente PioMu está del lado del "enemigo": del lado de esas organizaciones de activistas con gran pasión hacia nuestros niños y con esperanza de vivir en un mundo sin tóxicos. Esas organizaciones son las que han servido a PioMu de guía y de inspiración.
Al finalizar la charla, otro grupo de panelistas narró como en ocasiones recientes barcazas llenas de juguetes recién llegadas a los Estados Unidos se analizaron para determinar la presencia de químicos, y sobre la mitad de los productos contenían niveles de plomo por encima de los límites permitidos por ley a pesar de que los documentos oficiales decían que estaban libres de tóxicos.
Esos ejemplos nos demuestran que PioMu tiene una razón de ser. Aún hay tanto porque luchar y no es fácil navegar en contra de los grandes intereses. Seleccionar juguetes y accesorios sanos entre un mar de sobre 1,000 exhibidores no es nada sencillo. Pero ahí seguiremos, mientras la TIA lucha en esos estados para evitar legislación "dañina", nosotros lucharemos por escoger juguetes y accesorios sanos para nuestros niños.
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Sobre las líneas nuevas, les hablaré pronto. Ya hay varias órdenes puestas y pronto debemos tenerlos disponibles en
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